2 de Septiembre de 2021

2 de Septiembre de 2021
La Plaza del Amor
Hay una REALIDAD que los diarios NUNCA te van a contar porque no sirve a sus intereses.// El acceso a la INFORMACIÓN es un Derecho Humano: el gobierno que no respete ese Derecho, no respeta la DEMOCRACIA.
Mostrando entradas con la etiqueta odio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta odio. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de noviembre de 2014

Salir del placard.


Mientras el técnico de mi PC se dedica a lo suyo con mi compu, en el monitor comienzan a desfilar las imágenes que el protector de pantallas muestra durante la inactividad. ¡Mierda! _pienso_ me olvidé de cambiar el protector de pantallas por uno "neutral"... Pero cuando lo pienso, ya es tarde... El técnico ve en la pantalla una imagen de Cristina siendo abrazada por Néstor, lágrimas, emoción, amor, mucho amor... Y la respuesta es inevitable: ¿SOS K? Ya había puesto en un discreto lugar un autorretrato en el que Cristina, al regresar de la dura operación en su cabeza, había reaparecido con su perro blanco Simón, que antes me acompañaba al lado de mi compu, y que ahora (previendo visitas no avisadas) descansa detrás de la vitrina de la biblioteca. Pero esta vez me olvidé del protector de pantallas...  
                   
Cuando mi técnico me hizo la pregunta fatal, pensé: _Bueno, ya está. A bancar lo que venga._
En las varias visitas anteriores el tema jamás había salido a la luz, nunca hablamos de política ni habíamos hecho comentarios. El tema política no tenía espacio en charlas que, básicamente, versaban sobre cuestiones técnicas de mi ajetreada PC. Lo que vino luego fue como si una catarata se hubiera derramado en el ambiente, porque...por esos milagros que a veces se dan, resultó que apoyaba muchas de las medidas del gobierno, le gustaba Cristina, criticaba muchas cosas, pero no había necedad en sus críticas, tal vez desinformación, pero sobre todo, SOBRE TODO, no había ODIO...

Hoy, justamente, se realiza en Buenos Aires una nueva Marcha del Orgullo Gay: LGBTIQ (lésbico, gay, bisexual, transexual, intersexual y queer). La lucha de estos grupos es de todos los tiempos pero, en esta etapa kirchnerista sienten que hay un Estado que los respeta, los reivindica y les reconoce derechos, a través de leyes concretas y se ha ido derramando hacia el resto de la sociedad un sentimiento de inclusión que, como argentinos, debería llenarnos de orgullo a todos y todas. Ahora las Marchas del Orgullo Gay son una fiesta, y en ella participan todos y todas, pertenezcan o no a algunos de esos colectivos.

Cuando una persona se reconoce gay, en una sociedad que lo discrimina, si tiene el coraje y la dignidad necesaria, en algún momento abre esa identidad que mantiene como secreta a otros ámbitos. El lugar más difícil al que tal vez deba abrirse es la propia familia, pero también podría ser su ámbito laboral, o de estudio, y si se trata de una figura pública o famosa, tal vez toda la sociedad, y su apertura será difundida y amplificada por los medios de masas. Es un momento clave en la vida de las personas porque, por razones muy entendibles, temen el rechazo, la burla, el escarnio, y todavía peor, las agresiones que algunos fóbicos podrían descargar contra ellos. Para muchos es mantener durante mucho tiempo (algunos incluso, durante toda una vida) una doble vida de escondites y máscaras, disfraces, disimulos, parejas inventadas, porque no es fácil decidirse a mostrarse tal cual uno es. No cualquiera puede armarse del coraje que hace falta para dar ese paso. Porque la aceptación, el sentirse parte, no sentirse rechazado, es una necesidad humana básica. De allí que las personas que temen ser rechazadas o criticadas (o lo son efectivamente) elijan juntarse con personas que se reconocen parecidas, que se identifican con elecciones similares, que saben que comparten gustos y también rechazos, porque no estamos hechos para estar solos...

El día jueves 13 de Noviembre se realizó (con poca convocatoria, es verdad) una marcha de rechazo al gobierno: un nuevo "cacerolazo", a pesar de que, últimamente, las cacerolas van quedando en la casa y sólo se exhiben banderas, carteles, afiches y alguna otra cosa. No mucho más. Sin embargo, en el número cada vez más escaso de asistentes, parece concentrarse una exhibición del odio hacia la figura presidencial que reconoce pocos antecedentes.                                                                              


Sin embargo, hay un espacio novedoso en donde el odio concentrado se muestra a diario: los foros online de diarios como La Nación, Clarín, Infobae, y algunos otros sitios. El nivel de agresión, violencia, odio y bajeza con que se agrede a la figura presidencial tienen un nivel pocas veces visto. Aquí un ejemplo:


Hace apenas unos días se inauguró una exposición que exhibe una curiosa muestra a la que llamaron "Los diarios del odio", y que refiere justamente a esos mensajes y comentarios online de gente que transforma los espacios de opinión en verdaderas cloacas, llenas de mugre, hijas del odio: ver nota completa acá: Diarios del odio.

"Diarios del odio", una muestra sobre las zonas más oscuras de la sociedad argentina (*)


A partir de comentarios volcados por lectores de las versiones electrónicas de los diarios más importantes del país, el artista Roberto Jacoby configura Diarios del odio, una intervención que a partir de mañana ocupará un espacio de la Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes, mostrando la cara más violenta, racista y reaccionaria de la sociedad argentina.

"Muerte a los K y a esa maldita letra", "Videla volvé", "Argenzuela", "Gronchopolis", "Viuda negra", "Putos derechos humanos", son algunas de las frases que se pueden ver en la sala intervenida y que generan, por su cambio de dimensión, un intenso efecto que remite a las zonas más oscuras de nuestra sociedad.

Algunas veces, el diario La Nación tiene un repentino ataque de vergüenza y decide cerrar los comentarios a alguna nota, dado lo "sensible del tema", como cuando la mamá de Cristina fue internada, y porque el odio de las cloacas no se da respiro y no respeta nada. Ni siquiera se detienen frente a la opinión de un niño de once años que expresa su opinión política (tal como la Constitución le garantiza) sin que salga un energúmeno por los medios a llamarlo "hijo de Goebbels"). Por supuesto no hay diálogo, no hay debate, y ni hablar de comprensión y tolerancia, en gente que luego (como pasa en los cacerolazos) habla de "Dictadura K", que "No tienen miedo", pero pide pena de muerte a los corruptos y atacan a representantes de algunos medios que quieren cubrir la nota. Esta vez fueron más lejos aún: agredieron no sólo a medios "oficialistas" sino a un notero del Grupo Clarín (el que fogonea las marchas pero luego no las muestra...) y no faltó el insulto a la misma oposición política: la misma a la que el operador periodístico del Grupo acusó de "no juntar entre todos un balde de bosta"...y que ninguno de la oposición cuestionó ni criticó.
 Curiosamente, el mismo mensaje transmitían algunos manifestantes...
 Casey Wander: el niño que se atrevió a expresar su admiración por Néstor Kirchner, el kirchnerismo, y que quiere ser Presidente en 2050. Ni una sola expresión negativa. 
NADA de odio y pura convicción.

Viendo tanto odio, tal nivel de agresión hacia el gobierno, pero sobre todo, a la figura de Cristina, puede entenderse por qué en estos tiempos somos los K quienes necesitamos a veces camuflarnos, inventarnos perfiles de fantasía (como es mi caso), crearnos un nombre y un rostro para, en un época tan democrática y libre, poder expresarnos sin que nos ataquen, de palabra o de hecho, para que celebremos encontrarnos con muchos otros (muchos, por suerte) que sienten y piensan parecido, que celebramos vivir esta etapa a pesar de los contratiempos, que hacemos un balance altamente positivo, y que queremos defender en el presente y para el futuro aquello alcanzado, para que no se pierda y para profundizar el rumbo.
Es evidente que tanta agresividad y odio pueden tener muchas fuentes, incluso admitir que están fogoneados por quienes manejan intereses contrapuestos al rumbo elegido, por rechazo de clase o porque sienten que pierden privilegios, pero está claro que, para todos los mensajes que vienen desde los medios germinan en terrenos propicios, de lo contrario no serían escuchados.

Por suerte, el amor, la alegría compartida, los ideales, las convicciones y los buenos sentimientos también tienen lugar, y así como se profanan nombres y símbolos, también se los desagravia, como puede verse en estas imágenes:

Ojalá algún día el odio sea derrotado definitivamente, y si no los alcanza el amor, que al menos les llegue la capacidad de respeto a la opinión del otro, y la capacidad de debatir con inteligencia, en lugar de caer en la bajeza y la miseria que los muestra, aunque se escondan en nombres falsos y perfiles inventados, pero esta vez no para protegerse, sino para tirar la piedra y esconder la mano.

_________________________________________
(*) En la Casa de la Cultura FNA (Rufino de Elizalde 2431). Podrá visitarse hasta el 15 de diciembre.

jueves, 10 de octubre de 2013

Caranchismo mediático.

¡Están ahí, a la espera! Pero a la espera de los efectos de lo que ellos mismos generan. Porque saben que el odio supuestamente desaparecido, no estaba muerto: sólo dormido. Y un episodio relacionado con la salud presidencial no hizo más que despertar los sentimientos más impiadosos de cierta parte de nuestra sociedad. Quienes lo alimentan defienden intereses, económicos o de clase, pero también pelean por su libertad, porque este gobierno al que atacan con saña y sin pausa, es el único que, hasta ahora, fue capaz de intentar ponerles freno a su avasallamiento de todo, incluso de la Justicia. Tal vez por eso la siembra del odio es tan feroz, y mediante la telaraña mediática y de poder que tejieron, llegan hasta ese corazón oscuro que todavía anida en ciertas personas.
Muchas voces indignadas se alzaron para señalarlo, pero yo elegí las de un cura, porque me parecieron la mejor síntesis de lo que siento y pienso:
Eduardo de la Serna: cura de Opción por los pobres.

CANALLADA

La palabra “canallada” no es una palabra muy usada en el lenguaje cotidiano. Aunque la Real Academia diga que pertenece al lenguaje “coloquial”, será a los coloquios españoles que se refiere, porque no se escucha que sea usada por el común de la gente. Las palabras que se escuchan son otras para decir lo mismo. Pero es un término que se entiende. Se sabe qué es un “canalla” y qué cosa es una “canallada”.
Canallada fue leer “viva el cáncer” pintado en el hospital donde Evita agonizaba. Una canallada fue palpar la decepción de varios cuando Cristina no tenía el cáncer que le deseaban. Y ante el actual deterioro de la salud de Cristina, víctima de un hematoma subdural, la canallada devino en orgía. Orgía en los comentarios escritos en las noticias de los diarios, en los mensajes de texto o mails en cadena. Pero, en general, esos enfermos de odio quedan protegidos por el anonimato que impide, ya sea responder o simplemente bloquearlos. La cosa se agrava cuando esa canallada tiene nombres propios de personas públicas, sea Mauricio Macri, Julio Bárbaro, Chiche Duhalde, Jorge Lanata, Jorge Giacobbe, Felipe Solá, Beatriz Sarlo, Joaquín Morales Solá, Mariano Grondona y tantos otros participes cómplices de la canallada desde las usinas del Grupo Clarín, que seguirá gozando de su impunidad y omnipotencia, gracias a la cobardía inminente de jueces que no se atreverán a fallar la constitucionalidad de la ley de medios.
Canallada es decir que Cristina fingió o que saca rédito político de su enfermedad (como si ellos no sacaran rédito de cada muerte por gripe A, accidentes de trenes, inundaciones y sadismos varios), que lo hizo a propósito para disimular la derrota electoral.
Canallada es no poder disimular su alegría ante la debilidad de la Presidenta, a lo que suman la actitud destituyente ante el vicepresidente electo hablando con liviandad, sin fundamento y aparentando desconocer (o en algún caso simplemente desconociendo) la Constitución Nacional y sus mecanismos en estas circunstancias.
Canallada es cada vez más todo lo que hacen desde las usinas generadoras de malestar, de lavado de cabezas, con el único objetivo de no perder poder, y –si es posible– acrecentarlo.
Cuando veo, escucho y leo toda esa canallada, esa jauría de canallas, me pregunto. ¿No era –según esos mismos personajes– Cristina la que fomentaba la crispación, la división (o grieta) y el odio? Debo estar leyendo mal, porque mi sensación es todo lo contrario. Debo ser más cristinista de lo que creía, porque me parecen ellos los que la provocan y creo que quizás debamos celebrar que Cristina sea más “cabeza dura” que lo que ellos desean, y los golpes que le tiran “minuto a minuto” solamente le provoquen un hematoma y nos permitan desear que pronto la tengamos otra vez trabajando por un país para todos y todas y no exclusivo para sus mandantes. Un país que sea casa de todos y todas y no un country para un grupito soberano e infame. O canalla.

Frente a la Fundación Favoloro, en donde la Presidenta fue operada con éxito y continúa internada, las muestras de apoyo, de aliento y de amor, continúan. Cristina Fernández de Kirchner recoge lo que ha sembrado.

Mensajes en la Fundación Favaloro.




______________________________________________________________________________
Related Posts with Thumbnails