Cristina Fernández de Kirchner

Cristina Fernández de Kirchner
Hay una REALIDAD que los diarios NUNCA te van a contar, porque no sirve a sus intereses.// ♥♥♥ Elecciones 2015: el candidato era el PROYECTO. Ahora YA ESTÁN AQUÍ: nosotros te avisamos, pero NO QUISISTE VERLO. Mientras tanto, ABRAZAME, hasta que vuelva CRISTINA. ♥♥♥

martes, 23 de agosto de 2016

Discurso de ODIO y libertad de expresión.


¿Puede, en determinadas circunstancias, el Derecho a la libertad de expresión transformarse en un delito porque colisiona con otros derechos?

El periodista Alfredo Leuco hizo un increíble editorial sobre las protestas en contra del presidente Mauricio Macri y llegó a afirmar que las mismas son bancadas económicamente por la ex mandataria Cristina Kirchner y el ex titular de la AFSCA, Martín Sabbatella.
En un tono ofuscado, en el que comparó la situación con el nazismo y dio por cierto las supuestas pedreadas contra el auto de Macri en Mar del Plata, algo que aun resta confirmarse y que el propio jefe de la Policía Bonaerense, Pablo Bressi, desmintió, Leuco dedicó 15 minutos para hablar del kirchnerismo, el mismo día que el ministro Juan José Aranguren intentó justificar el exorbitante aumento de las tarifas de luz y gas en el Congreso.(1)
Unido a este discurso de ODIO, en el contexto de la GUERRA que los medios hegemónicos plantean en contra del ex gobierno kirchnerista, la ex Presidenta Cristina Fernández y cualquier ex funcionario de su gobierno, aparecen hechos sintomáticos que no pueden leerse sino como una consecuencia del mismo. No tanto porque el periodista tiene el derecho de "dar su palabra" o dar su opinión con total libertad como por el lugar, el espacio mediático desde el cual la da. No es lo mismo opinar desde un medio alternativo, pequeño, con mínimo alcance y con audiencia limitada, que hacerlo desde la maquinaria mediática más poderosa del país... Como decía el recordado Mc Luhan, "el MEDIO ES el mensaje"... Y la consecuencia casi directa (consecuencias que ya  vienen verificándose en incontables ejemplos), fue la recepción inmediata de cataratas de mails intimidatorios y amenazantes por dirigentes y militantes del FpV, y atentados con disparos de armas de fuego o bombas molotov a locales partidarios.
Mensajes como éste también recibieron integrantes de la página de Facebook "Resistiendo con aguante", un colectivo de militantes y adherentes al Proyecto Nacional y Popular de alcance nacional. 
Diario Página/12: 22/8/16

Entonces, teniendo en cuenta el contenido de los dichos del periodista del multimedio y el tamaño de la maquinaria mediática desde donde lo dice, cabe preguntarse cuáles son los límites (si éstos existen) entre la LIBERTAD DE EXPRESIÓN y la incitación al ODIO y la violencia. Es decir, entre un DERECHO y un DELITO.

Cuando ocurrió el ataque al semanario Charlie Hebdó en París (Enero 2015) se planteó un intenso debate sobre la libertad de expresión y la supuesta relación entre ésta y el ataque terrorista sufrido por miembros de la revista que terminó con varias víctimas fatales. (2) La diferencia entre el caso del ataque a la revista y el del discurso del odio mediático es que, en el 1º, los atacantes fueron directamente a los autores  que (según ellos) los ofendieron burlándose de su líder religioso, Mahoma, se mostraron, se indentificaron y reivindicaron el hecho: "Hemos vengado al profeta Mahoma", gritaban. En el 2º, los ataques son diferidos y anónimos. Actúan desde las sombras, no se muestran y puede ser cualquiera. Cada oyente, cada espectador puede ser un potencial agresor del que piense distinto al emisor del discurso.
¿Qué diferencia existe entre el terror que se siente sabiendo que, en cualquier momento, un grupo armado puede irrumpir en un subte, un cine, un supermercado, un adolescente armado puede arremeter contra sus compañeros en una escuela, y el que siente una sociedad en la que hablar, escribir en una red social, participar en una marcha, militar en una agrupación política, ser periodista, puede acarrear el riesgo de que, en cualquier momento, alguien anónimo lo insulte, le dispare, le pegue, solo o en patota, simplemente porque tiene ideas políticas y sociales diferentes a las del gobierno que está en el poder?
El periodista Aram Aharoniam, uno de los creadores del canal multiestatal Telesur,  considera a los medios de comunicación cartelizados, nacionales y extranjeros, como los generadores del "terror mediático". Según el autor...

"La creciente y orgánica participación de los medios de comunicación cartelizados en la preparación y el desarrollo de las guerras y planes desestabilizadores promovidos por y desde Estados Unidos, demuestra que estos se han convertido en verdaderas unidades militares. (...) Hoy el escenario de guerra es simbólico y hoy no hacen falta bayonetas ni tanques: les basta con el control de los medios hegemónicos para imponer modelos políticos, económicos y sociales. (...)
Han incautado la libertad de expresión y la han aprisionado para usarla como rehén. Ante ese poder los individuos no valen nada. Los medios se han vuelto despóticos y despiadados como nunca lo llegó a ser reyesuelo o dictadorzuelo alguno. Una vez que acusan-condenan no hay modo de apelar ante nadie. (...)
El concepto de terrorismo mediático está relacionado con un entramado de estrategias políticas, económicas, sociales y psicológicas que buscan crear realidades ficticias, miedos colectivos y convertir mentiras en verdades que permitan manipular a la sociedad de acuerdo al conflicto y al enemigo en cuestión." (6)
Pirámide del odio.
El clima de violencia y de miedo instalado en la sociedad (y que oportunamente se trató en el post anterior (3)) tiene que ver, precisamente, con el clima de GUERRA que, desde los medios hegemónicos, satélites y repetidores, se acusa sin pruebas, se juzga y se condena, a personas comunes, militantes, ex funcionarios del gobierno K, pero también palabras y símbolos que los representan. Un discurso lleno de palabras hirientes, descalificadoras, denigrantes, que no sólo esgrimen algunos periodistas como el citado al comienzo, sino incluso los mismos funcionarios de gobierno. Son innumerables los ejemplos de este tipo y sería tedioso citarlos a todos.

Dice Esteban Gonzalez Soler:
"En esa lógica propagandística del oficialismo, los nombres propios se convierten en  adjetivos (Venezuela, La Cámpora, Justicia Legítima, 6,7,8) o se adjetiva con variaciones de una  identidad política estigmatizada: periodismo-militante, artistas-K, intelectuales-K. Se trata de una operación brutal de vaciamiento del lenguaje, que tiende a desproveer  de la posibilidad de pensar y que desde la “violencia del ello”, instaura un peligroso sendero de degradación de la convivencia." (4)

Dadas las consecuencias sociales (y políticas) que esta andanada de violencia verbal, disparada desde los medios hegemónicos y avalada por el mismo gobierno, está produciendo con consecuencias difíciles de prever, es cuando cabe preguntarse por los LÍMITES de la libertad de expresión, y cuál es la responsabilidad que les cabe a quienes se escudan en ella, y cuándo este Derecho colisiona con otros derechos vulnerándolos y derivando, por tanto, en un DELITO.

Frank Larue fue Relator Especial en la ONU sobre la promoción y protección del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión, a partir de agosto de 2008 y agosto de 2014. Dice Larue sobre El Discurso del Odio:

"La libertad de pensamiento y opinión es un derecho absoluto, sin limitaciones, mientras que la libertad de expresión sí puede tener limitaciones en función de proteger en casos extremos cuando se afectan los derechos de otros, limitaciones que están establecidas en el Pacto de Derechos Civiles y Políticos, en el entendido que son excepcionales y de que la norma general es permitir la más amplia libertad. Las limitaciones deben pasar por un examen de tres reglas: a) que las limitaciones sean establecidas por una ley legítima y congruente con la doctrina de Derechos Humanos; b) deben ser necesarias para proteger los derechos; y c) deben ser usadas proporcionalmente a la necesidad de protección de esos derechos. (...)
Con relación al discurso del odio, el factor más importante a establecer es el nivel de daño que se produce como consecuencia de una expresión que contenga discriminación, incitación a la violencia cuando hace un llamado específico a la misma, y la incitación cuando se utilizan apelativos o adjetivos que pueden generar violencia, por considerar que establecen un nivel de riesgo contra la sociedad, tal es el caso de las minorías raciales, étnicas o culturales, lingüísticas, con temas de equidad de género o de opción sexual." (5)

 Si muchos usuarios de redes sociales, ya desde los comienzos del gobierno de Macri, comenzaron a cambiar sus perfiles reales en las redes sociales por perfiles de fantasía, si llevar una remera que indique filiación ideológica kirchnerista se tornó un peligro, si un señor que, en una línea férrea, portaba un cartel señalando las mentiras del gobierno de Macri y un grupo de jóvenes que cantaban "Vamos a volver", también en un tren, fueron obligados a bajar con la amenaza de detener el tren hasta que  lo hicieran...para citar sólo algunos ejemplos, significa que, como sociedad, no estamos bien. No puede nunca estar bien una sociedad en la que el MIEDO a expresarse lleva a sumergirse en el silencio, o al miedo de arriesgarse a ser agredido, de palabra o de acción violenta. No puede haber libertad en una sociedad donde el MIEDO paralice y nos obligue a vivir encerrados, en nuestras casas o en nosotros mismos.

El gobierno es quien debería velar por que esta situación no se agrave ni derive en disolución social, y ya que las empresas periodísticas continuarán en su derrotero  de seguir alimentando el odio para obtener sus fines, es hora de que sean los periodistas quienes asuman el rol ético de su profesión. Discursos de odio como el del periodista citado al comienzo de la nota recuerdan, por contraste, una frase de  Ryszard Kapuscinski:

"Para ser un buen periodista, hay que ser primero una buena persona".
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viernes, 19 de agosto de 2016

Discurso de guerra.

Jorge Lanata, el operador periodístico del Grupo Clarín.
"El discurso del odio pretende degradar, intimidar, promover prejuicios o incitar a la violencia contra individuos por motivos de su pertenencia a una raza, género, edad, colectivo étnico, nacionalidad, religión, orientación sexual, identidad de género, discapacidad, lengua, opiniones políticas o morales, estatus socioeconómico, ocupación o apariencia (como el peso el color de pelo), capacidad mental y cualquier otra elemento de consideración. El concepto se refiere al discurso difundido de manera oral, escrita, en soporte visual en los medios de comunicación, o internet, u otros medios de difusión social."  (1)

Esta definición del "discurso del odio" pertenece a un documento (1) que tiene como contexto el ambiente sociocultural de la  Europa cercada por el racismo xenófobo nacido en el marco de las inmigraciones más recientes, y ligado de paso al terrorismo y sus feroces ataques a partir del 11S, los ataques en Londres y Madrid y que continuó en acciones igual de letales en diferentes ciudades. Obviamente se hace indispensable recordar también la Europa del Holocausto y el racismo, pero también todos aquellos momentos de la historia en los que, por algún motivo o sin una razón que lo justifique (como se ve en la definición de "discurso del odio"), el odio se apodera de una sociedad y se focaliza en grupos determinados de esa misma sociedad, generando finales catastróficos, como el Holocausto. El contexto en la Europa que, una vez más, es víctima del discurso xenófobo, incluye a los medios de comunicación de masas. Transformados en verdaderas "maquinarias" corporativas de formación de opinión y desinformación, contribuyen a crear, cuando no crean ellos mismos, verdaderos monstruos llenos de odio destinados a sacrificar simbólicamente a parte de esa misma sociedad, parte a la que antes demonizaron para luego promover su eliminación simbólica o que justifica actos violentos después como consecuencia de aquélla.
La figura del "chivo expiatorio" es antigua como el mundo en diferentes culturas. Sintéticamente, se trata de elegir a alguien (de una minoría, un extraño, un raro, un desconocido...) sobre el que volcar la culpa de todas las desgracias. Sacrificando al chivo, las desgracias se terminarían. Si la construcción del chivo expiatorio la hacen los medios corporativos hegemónicos a través de un discurso único, el efecto es exponencialmente mayor y más letal, y las consecuencias, impredecibles. El chivo expiatorio es el ENEMIGO, aquel que trae todas las desgracias, el que nos impide alcanzar nuestros objetivos, el que frena nuestro avance... Si esto es verdad o no, ya se encargarán los medios de convencernos de que esa VERDAD existe. Tanto en Argentina como en otros países de América Latina, hace tiempo que, desde centros de poder externos con conexiones internas, viene librándose una batalla por recuperar el terreno perdido durante el período en que, gobiernos populares que alcanzaron el poder político a través de las urnas, vienen siendo jaqueados con diversas estrategias que tienen como ariete a las corporaciones mediáticas, globales, regionales y locales. Ellas, junto con el apoyo de sectores del Poder Judicial y de la política, han ensayado y aplicado métodos sutiles y no tanto, para desplazar esos gobiernos populares sobre todo por el éxito de sus políticas. Éxitos orientados, principalmente, a achicar la brecha entre ricos y pobres, aplicando políticas contracíclicas, opuestas a las recomendadas por organismos internacionales (FMI) a los que poco les interesa el bienestar de los pueblos a los que pretenden someter, con la excusa de la "racionalidad económica", al tiempo que niegan los derechos de gran parte de sus sociedades.
EXCLUSIÓN
La clave de las políticas que estos gobiernos populares (acusados de "populistas") aplicaron en sus países puede entenderse con claridad en estas simbólicas imágenes:
A la izquierda: EXCLUSIÓN. Los pobres ven desde afuera los fuegos artificiales de una fiesta a la que no fueron invitados: los Juegos Olímpicos de #Brasil2016.
A la derecha: INCLUSIÓN. Un niño de clase humilde está conectado a través de una netbook que le fuera entregada con el plan "Conetar Igualdad", durante el gobierno kirchnerista, apuntando a salvar la brecha tecnológica.
INCLUSIÓN
No importa si esos mismos gobiernos populares tuvieron éxito, incluso en su economía (Argentina logró desendeudarse de manera exitosa y además crecer económicamente), o tal vez justamente por eso, el contraataque de las derechas globales se hizo (y sigue haciéndose) feroz y despiadado. En algunos países de la región por medio de golpes pseudo institucionales. En otros, mediante furiosas campañas de desprestigio hacia sus gobernantes. En todos, un ensañamiento que no reparó en medios ni gastos para lograr sus objetivos. (4) En Argentina, un representante de esa Derecha logró llegar al poder a través de los votos. Por muy poca diferencia, pero obtuvo el triunfo. Y las nefastas consecuencias las sufrimos día a día desde el día 1 de su gobierno. ¿Cómo explicar que una mayoría haya elegido a quien desde el 1º día puso en marcha una maquinaria de desigualdad social, llevando beneficios hacia los sectores más poderosos, al tiempo que desguarnecía y atropellaba conquistas de los menos favorecidos, implementadas a lo largo de una década? La respuesta no es simple ni fácil. Pero un aspecto fundamental de esa respuesta lo explica el rol de la maquinaria mediática.

Dice Nora Merlín:
"El poder político, económico, con sus medios de comunicación corporativos y parte de la Justicia, están poniendo en juego en algunos países de América Latina una nueva modalidad antidemocrática. Buscan desestabilizar gobiernos democráticos realizando golpes de Estado institucionales, con el objetivo de implementar políticas neoliberales. Los medios de comunicación corporativos asumen un rol crucial: configuran la realidad, operan sobre las subjetividades, manipulan significaciones; en definitiva, colonizan la opinión pública. En América Latina, los medios concentrados generan un orden homogéneo opuesto a lo que se entiende como una política democrática, que debe implicar disenso y pluralidad." (2)

Continúa la autora:
"Según la teoría psicoanalítica, las relaciones sociales se normativizan con la instauración de un operador simbólico denominado Ideal del yo. El individuo espectador ubica a los medios de comunicación en el lugar de ese Ideal, y luego pone en juego un mecanismo de identificación. Esto produce una idealización de los medios y una identificación entre los espectadores, dando como resultado una psicología de las masas: una hipnosis adormecedora en la que el sujeto deviene un objeto cautivo, que se somete de manera inconsciente a los mensajes e imágenes que se le ofrecen."

Hace apenas unos días, un encumbrado periodista del mayor Grupo corporativo de la comunicación, el Grupo Clarín, señaló algo que ya había anticipado el mismo CEO del Grupo mientras Cristina Fernández era gobierno (Héctor Magnetto): "Hicimos PERIODISMO DE GUERRA"... (3) Y en una guerra hay un ENEMIGO al cual derrotar...
Las estrategias utilizadas por el Grupo Clarín, sus satélites y repetidoras en todo el país, una maquinaria infernal de comunicación utilizada para desinformar, tergiversar, mentir, difamar, presionar, extorsionar, sólo se justifican si existe una GUERRA y para eso es imprescindible un ENEMIGO.
A lo largo de los gobiernos kirchneristas, pero sobre todo, desde que asumió Cristina Fernández a la Presidencia, incluso antes, Héctor Magnetto pretendió digitar la elección del candidato al puesto, tal como estaba habituado según sus propias palabras. Como no lo consiguió, su tarea fue la GUERRA: fogoneando la pelea con "el campo" por la Resolución 125 (que ganó), el Default que se vendría por el no pago a los Buitres (que perdió), las innumerables corridas bancarias (que pudieron superarse) y un largo largo etc. A toda costa quisieron que Cristina terminara mal su gobierno, quisieron una CRISIS, querían escarmentar a Cristina y su populismo,  y tampoco pudieron. Inventaron una rencilla de peluquería con el candidato electo Mauricio Macri por el tema de la entrega de los atributos presidenciales y con una movida judicial de 4ª categoría, lograron que Cristina terminara su mandato 12 horas antes de lo que correspondía. Una payasada, coronada para desgracia de sus "enemigos" con una Plaza de Mayo rebosante de "empoderados" agradecidos que la despidieron en una plaza memorable.

La CRISIS que no lograron concretar, la inventaron luego que asumió Macri. La única manera de imponer la política de demolición de los 12 años K, era inventando un estado de situación del país inexistente (ver nota Pesada herencia vs herencia soñada en este blog), pero sobre todo, un monstruo de corrupción insuperable digno de los peores castigos y del fuego eterno, ejecutado por  los adalides de la República. Y la necesidad de semejante escarmiento se relaciona de manera directa con los resultados de la calamitosa política aplicada por el macrismo, la misma que, por tratarse de un drástico cambio de régimen y de MODELO de país, empieza a crujir por todos lados por sus propias contradicciones internas, y la respuesta a esa política despiadada en contra de las mayorías pero a favor de sectores corporativos, está surgiendo con fuerza cada vez mayor y con el peligro de hacerse incontrolable.
En una asociación cada vez más obscena, el gobierno de Macri, la corporación mediática y los sectores judiciales también corporativos, llevan adelante la estrategia de destrucción del ENEMIGO (el gobierno anterior y todo lo que simboliza) en la GUERRA desatada, que tiene como jamones del sandwich a la ciudadanía que los sufre. Sin embargo, curiosamente (o no tanto), gran parte de esa sociedad que lo sufre, continúa apoyando sus políticas y echando las culpas al chivo expiatorio de un gobierno que antes lo favorecía.

El discurso de guerra instilado por los medios hegemónicos muestra síntomas, da señales, y trae respuestas como consecuencia.
-Cuando el presidente dice (en campaña) "vamos a terminar con el curro de los DDHH", al día siguiente aparecen pintadas con el mismo discurso en un ex centro clandestino de detención.
-Cuando el ministro de Hacienda habla de la "grasa militante", "estamos limpiando la basura", "hicimos el trabajo sucio", contribuye a la degradación de los trabajadores del Estado a los que echaron en forma masiva y salvaje, con la acusación no probada de ser "ñoquis", es decir, que cobraban sin trabajar, y la demonización se extiende como mancha de aceite justificando los despidos.
-Cuando periodistas de Radio Nacional fueron despedidos y la directora entrante admitió públicamente que habían "revisado el Twitter" de un prestigioso periodista, empezaba la instalación del miedo a la opinión disidente, la reedición de "listas negras" de periodistas opositores, de la estigmatización de los que piensan distinto...
-Cuando nos enteramos que el gobierno quiere apropiarse de la Base de Datos de ANSES (prohibido por la Ley de Protección de Datos Personales 25.326) y recordamos el delito por el cual Mauricio Macri fue procesado (y gobernó procesado hasta que lo sobreseyeron): realizar ESPIONAJE telefónico a familiares de víctimas de la AMIA entre otros con la estructura del Estado porteño, no debería sorprender que el manejo de esos datos (y la connivencia con personajes de la retornada SIDE) desemboque en amenazas a políticos opositores (como Gabriela Cerruti, de Nuevo Encuentro), receptora de amenazas como ésta:
-Cuando desde el presidente mismo se dice que "ponen palos en la rueda" (cuando algún juez o jueza presenta un amparo frenando el tarifazo salvaje en los servicios públicos) y luego aparece una granada en la puerta de una de esas juezas la conclusión es clara.
-Cuando desde un balcón anónimo (por fortuna, ya identificado) se disparan balas de plomo contra militantes de un partido político, se escuchan voces que justifican o ningunean la agresión...
-Cuando algún ex funcionario es agredido verbalmente por alguno que se siente "autorizado" por el discurso dominante en los que ser K es sinónimo de ser corrupto, chorro, de haberse "robado todo", aunque los casos de corrupción sean muchos menos que los denunciados mediáticamente, o mucho menos graves que los perpetrados por el mismo presidente y muchos de sus ex ceos puestos a funcionarios (Panamá Papers y sus empresas offshore, el caso "dólar futuro", por ej.)...es fácil concluir de dónde viene la "autorización"...
-Cuando todos los días y a toda hora, en los canales del Grupo Clarín y sus canales satélites y repetidores en todo el país se demoniza, ridiculiza, estigmatiza a la ex Presidenta, a las representantes de DDHH (como Hebe de Bonafini), representantes sociales (como Milagro Sala), tratándolas de corruptas, de chorras, diciendo "que devuelvan lo robado", que políticas mediocres pero con buena recepción en esos medios hacen denuncias diarias que luego motorizan jueces y fiscales sospechados y cuestionados...
-Cuando todo eso y mucho más se da junto con la implementación inhumana de políticas en contra de las mayorías y pretendiendo destruir todo lo conseguido (incluso en contra de todo lo prometido en campaña), y la gente sale a la calle y se manifiesta, y protesta y reclama, y el presidente necesita poner vallas a cada acto que va, y es repudiado, y la vergonzosa ministra de seguridad anuncia que el presidente se trasladará en un coche blindado...
-Cuando muchos sentimos que, cada vez que habla el presidente o alguno de sus funcionarios, nos está tomando el pelo, se burla de nosotros, "nos toma por boludos"...
-Cuando sabemos que desde el gobierno se destinan millones para pagar a gente que crea perfiles falsos en las redes sociales para atacar opositores... (5)
-Cuando escuchamos al ministro de Energía Aranguren (ex ceo de la empresa Shell pero con acciones en la compañía de las que no se desprendió) decir, cuando se le pregunta si va a renunciar:
"Yo estoy para cumplir los objetivos del Presidente: Pobreza 0, combatir el narcotráfico y unir a los argentinos"...como quien repite un mantra que está por encima de la realidad y se solaza en la falta de respeto y el cinismo hacia quien lo escucha...luego de la salvajada de los tarifazos en los servicios, que la Corte Suprema frenó parcialmente...

Tal vez sea hora que nos demos cuenta que el "discurso del odio", en esta GUERRA que los poderes corporativos (incluyendo a los representantes del gobierno) desataron contra las mayorías, está llegando a un punto de no retorno. Que si no tomamos conciencia que lo que buscan es quebrar nuestro espíritu para que no nos quejemos, no reclamemos, que sintamos que si antes tuvimos una "fiesta" (tal como llaman a la ampliación de derechos), es hora que nos "sinceremos" (como si aquello hubiera sido una fantasía), y que si no acatamos los dictados de esta maquinaria demoledora, mentirosa y cínica, lo que venga puede ser peor, mucho peor... No sabemos cómo puede ser peor, pero el imaginario que esta maquinaria de guerra despliega con apoyo en los medios hegemónicos, agita los peores fantasmas...aunque luego se evaporen como la niebla cuando sale el sol. Pero mientras tanto, la sociedad muestra síntomas de malestar, de desasosiego, de incertidumbre y de miedo, pero sobre todo, de VIOLENCIA... Una violencia que amenaza, nos encierra y nos paraliza...

Continúa Nora Merlín:
"Gran parte del espacio público ocupado por los medios de comunicación se transformó en la sede del odio y la agresión entre las personas. En esta versión, el derecho a la libre expresión se confunde con una libertad de agresión en la escena pública. En forma desmedida e insistente emiten mensajes agresivos, hostiles, que incrementan el miedo, la angustia, el terror y el odio. Los noticieros y los programas de “información” producen relatos falsos y teorías conspirativas, no comprobadas, de sospecha y complot, instalando el significante “corrupción” sobre los dirigentes del PT (a), apuntando a que el adversario político sea atacado como un enemigo. Esta modalidad va dando sustento a la hostilidad entre los miembros de la cultura, provocando sentimientos persecutorios e instalando los efectos señalados, que van a funcionar como desencadenantes de enfermedad psíquica. El “enemigo” es el prójimo que deviene en un objeto hostil al que se lo puede humillar, degradar, maltratar, etc. Se produce como resultado una sociedad transformada en un campo minado por la violencia y el odio en sus variadas expresiones. Una cultura así planteada está en riesgo." (en Brasil, del FpV, en Argentina)

Y finalmente recomienda... ¿Qué y quién debe HACER algo?

"El Estado, sus representantes e instituciones, deben encarnar una función simbólica de contención y pacificación social, garantizando el bien común, el ejercicio democrático, la disminución de la violencia y la hostilidad entre semejantes. Esto supone limitar la acción de los medios de comunicación de masas, para que dejen de calcular, de manipular la subjetividad, instalando el odio y la agresividad. Una cultura no sometida a un proceso de sugestión homogeneizante, capaz de reconocer el lugar y la dignidad de las diferencias, significará un gran avance en pos de la democracia y en contra del totalitarismo."

Quizá haya llegado el momento de que, como observó Cristina Fernández, no prestemos atención a los sospechosos consejos del presidente y de los medios que recomiendan no gastar energía, no prender artefactos, ahorrar no comiendo, pero jamás recomiendan apagar la tele. Tal vez porque ésa sea la medida más sana que podamos tomar. Para que el discurso de guerra que envenena diariamente con su odio no nos alcance. Para que no logren su objetivo de callarnos y quedarnos quietos.
Como dice la canción de La Bersuit:

Mejor salí, qué vas a hacer. No te quedes en casa
Porque si no te atrapa la pantalla.
Mejor salí, hay que vivir. No te quedes en casa
Porque al final tanta quietud te cansa.
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1. Comprender y luchar contra el discurso del odio. De la Unidad para la acción intercultural. Red Europea contra el nacionalismo, el racismo, el fascismo y en apoyo de los migrantes y refugiados (http://www.unitedagainstracism.org/)
2. Los medios masivos de colonización Nora Merlín: Psicoanalista. Docente de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Magister en Ciencias Políticas, Universidad de San Martín (UNSAM-IDAES). Autora del libro "Populismo y psicoanálisis", Editorial Letra Viva.
3. Hicimos periodismo de guerra.  
4. DEMOLICIÓN: La ofensiva continental del capitalismo globalizado ataca a los líderes populares. Emir Sader. 
5. El gobierno destina 163 millones para atacar opositores desde las redes sociales
El PRO lo sigue haciendo: Un troll arrepentido revela la estrategia del PRO para atacar al gobierno de Cristina Fernández.
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