Cristina Fernández de Kirchner

Cristina Fernández de Kirchner
Hay una REALIDAD que los diarios NUNCA te van a contar, porque no sirve a sus intereses.// ♥♥♥ Elecciones 2015: nosotros te avisamos, pero NO QUISISTE VERLO. Ahora ya están aquí. Mientras tanto, ABRAZAME, hasta que vuelva CRISTINA. ♥♥♥

miércoles, 27 de junio de 2012

Modelos y anti modelos.

Mientras escucho desde mi ventana los bombos y los bocinazos (colectivos semi llenos que marchan a Plaza de Mayo y vehículos de todo tipo atascados en el tránsito), trato de pensar yo también cómo encarar esto que pasa, parada en mi circunstancia.
Se habló mucho de la pelea Moyano-Cristina, de las luchas de poder y de la legitimidad o no de los reclamos, de la desmesura o la ferocidad de los métodos. Los diarios, los blogs, las redes sociales, la tele y las radios se llenaron de opiniones de todo tipo, de los que están de un lado, de los que están del otro y de los que están (o pretenden estar) en el medio. Pero después del discurso de ayer de la Presidenta todo me quedó más claro. Estaba enojada, y con toda la razón. Y quienes se quejan de su enojo es porque no terminan de entender que, no sólo es un ser humano, sino uno que deja todo, hasta parte de su vida, por llevar adelante un Proyecto para este país. Y que pretende cambiar la Historia, con todo lo que eso significa. Entre otras cosas, afectar intereses de grupos muy poderosos, históricamente influyentes y operativos que, al encontrarse con un gobierno que les pone límites tratando de lograr crecimiento del país con inclusión y con igualdad, se debaten como gato entre la leña para mantener sus privilegios. (Ver aquí el discurso completo). Y que mientras ella nos representaba en el Comité de Descolonización y luego en el G-20, aquí se juntaban algunos para producir el caos mediante el desabastecimiento y paralizando el país.
Pero no son ésos sectores concentrados los que hoy (27 de junio de 2012) hacen paro y marchan a Plaza de Mayo. Sino algunos grupos de trabajadores  de los que más se beneficiaron con el éxito de este modelo, que representan menos del 20% del total de los trabajadores, y que ahora que tienen  buenos ingresos no quieren que se les descuenten alegando falta de Justicia. Los que entienden de economía explicarán que en casi todo el mundo se cobran estos impuestos (que no son "a las ganancias" sino a los altos ingresos), y que el piso desde el cual se parte es, quizá muy bajo, o que ha quedado retrasada su actualización. Todo eso puede discutirse, así como plantear que hay otros sectores que no pagan ningún impuesto (como los que ganan con la renta financiera o los jueces) o que hay otros impuestos injustos que todos pagan, sin importar sus ingresos, o aun no teniendo ninguno, como es el IVA. Se tratará, en todo caso, de un cambio radical en el sistema impositivo que debería estar a cargo del Congreso, aunque fuera imlpulsado por el Ejecutivo. Curiosamente, cuando en el Congreso hubo un proyecto para modificar el tema puntual del "impuesto a las ganancias" (del diputado Milman), los diputados de origen sindical De Genaro y Facundo Moyano (hijo de Hugo), no aceptaron avalarlo con su firma. Y cuando Moyano (padre) anunció el paro que hoy se lleva adelante, recién allí hablaron de un proyecto que "presentarían" en el Congreso. Mientras continuaban reclamando para justificar su tosudez en la mesa de Paritarias, que ese tema correspondía al Poder Ejecutivo, y más allá de los reclamos salariales, si ése tema no tenía respuestas ellos continuaban con su enfrentamiento aplicando medidas de fuerza. Y lo hicieron.
No provengo del peronismo, pero apoyo fervorosamente este Proyecto, y creo que la Presidenta lo explicó ayer en su discurso con toda claridad:
(...)Yo quiero dirigirme a todos los argentinos para decirles que hay 9 millones de argentinos registrados, tenemos un 32 por ciento que está sin registro, trabajo en negro, más un 7 por ciento de desocupación porque está muy en boga este tema del impuesto a las ganancias, que en realidad más que impuesto a las ganancias es un impuesto a los altos ingresos, que existe en todas partes del mundo. Y yo quiero decirles que de acuerdo con nuestros archivos, a la información que contiene el SIPA, que tiene la AFIP, solamente de esos 9 millones 159 mil el 19 por ciento paga impuesto a las ganancias o a los altos ingresos; el 81 por ciento de los trabajadores no llega a los mínimos no imponibles, estoy hablando de los registrados. Vuelvo a reiterar: tenemos un 32 en negro y un 7 por ciento de desocupados que están cubiertos con la Asignación Universal por Hijo que cubre a 3.800.000 pibes y 1.800.000 familias.
Estoy hablando de los que tienen la suerte de tener trabajo, obra social y jubilación asegurada, PAMI, etcétera. ¿Cómo se reparte? Los peronistas siempre dijimos el fifthy – fifthy, que queríamos llegar al 50 por ciento el capital y 50 por ciento el trabajo, estamos llegando al 50 por ciento en el trabajo, el problema empieza ahora en cómo se distribuye ese 50 por ciento dentro de la propia masa de los trabajadores. Uno diría bueno, van a ganar más los que tengan mayores capacidades, los que hayan estudiado más, los que sean más necesarios, ganarán más los médicos de hospitales, los investigadores del CONICET, los profesores de las universidades. No, lamento informarles que no es así. Muchas veces los salarios se obtienen por la capacidad de presión, esto es cuánto puedo amenazar y perjudicar a la sociedad para obtener un determinado salario, y acá está la gran madre del borrego, o del Dorrego como decía un amigo mío: de esos 62.000 millones de masa salarial registrada el 19 por ciento de los trabajadores se queda con el 41 por ciento, y el 81 por ciento de los trabajadores se queda con el 59 por ciento. Con lo cual me parece que sería muy interesante comenzar a discutir en la Argentina esto de hacer socialismo con la plata del Estado y de los demás, pero cuando te vienen a tocar la tuya te convertís en el liberal más acérrimo, me parece que hay que rediscutirlo, sobre todo si te querés seguir llamando peronista.

 ¿Se entendió, verdad?
Este modelo de crecimiento con inclusión necesita que cada vez más personas sean incluídas, y lo ideal sería que todas tuvieran trabajo registrado. No sólo para estar protegidos con todas las leyes sociales sino para que, con sus aportes, ayuden a sostener el modelo. Cuantos más incluídos haya, la economía más podrá crecer. Y la última gran medida tomada a este respecto (teniendo en cuenta además la catastrófica situación de algunas regiones del planeta), es la de dar créditos para la construcción de 400.000 viviendas en 4 años. ¿Y de dónde saldría ese dinero si no es de los aportes que hacemos todos? En cuanto a mi, éste es el lugar en el que quiero estar: un país que crece, en su economía pero también en su solidaridad.
Uno de los volantes que se repartieron en la marcha.
Está claro que en los reclamos del paro y movilización convocados para hoy por Moyano (líder de la CGT) no entran los otros sectores de trabajadores, que son la gran mayoría: los que tienen ingresos más bajos que aquellos a los que se descuenta, los que no están registrados, los que no tienen trabajo o los que están esclavizados. Curiosamente, éste sector es al que pertenecen los agremiados bajo la conducción de Gerónimo Venegas, uno de los más cercanos a Hugo Moyano. Para todos estos que no entran, el Estado asiste con toda una batería de medidas, la más importante de las cuales es la AUH, pero no es la única.
Los que hoy reclamaban que se elimine completamente el "impuesto al salario" (entre otros pedidos) olvidan que muchos de sus compatriotas no alcanzan siquiera al mínimo no imponible (el piso a partir del cual se realizan esos descuentos). ¿Habrá que subir ese piso? Con toda seguridad y formará parte de las discusiones. Pero pedir eliminarlo se parece mucho a los reclamos individualistas de la época neoliberal, la misma en la que unos pocos se llevaban toda la torta, y el resto debía conformarse con las migajas que con suerte caían del mantel, mientras muchos quedaban directamente bajo la mesa. Cómo no entender en ese contexto apoyos como los de economistas fracasados que siguen siendo convocados (como Melconian, tan obsequioso del discurso de Moyano en TN), o de políticos apenas votados, como De Narváez.  O los representantes de la Mesa de Enlace, que se niegan a pagar impuestos antes muy subvaluados por las tierras más productivas de la Pampa Húmeda. O el apoyo del PRO del derechoso Macri, siempre presto a sumarse a cualquiera que se oponga a Cristina. Para todos los que comulgan en la misa neoliberal el Estado debería desaparecer. El Estado que les quita con los impuestos, y encima, "sin saber A DÓNDE va ese dinero", como dijo el mismo Moyano, en medio de tan desafortunadas declaraciones como las de estos días. Pero si son ellos los que están en problemas, entonces sí es importante el Estado, para que los salve con pesificaciones asimétricas (como las de Duhalde para favorecer al endeudado Grupo Clarín) o con leyes ad hoc (como la de "bienes culturales", también votada prestamente para salvar, otra vez, al Grupo Clarín). Que los menemistas nostálgicos sigan hablando del "Estado corrupto que les quita sus bien ganados ingresos" es una cosa. Pero que lo diga un dirigente sindical que hace apenas un año decía que había que apoyar a esta presidenta porque era la única que garantizaba el bienestar para los trabajadores, es haber dado realmente una vuelta de campana ideológica. Y si además lo dice como invitado de honor en el canal que más ataca al gobierno, entonces la vuelta atrás es casi imposible. Otros apoyos (que finalmente se diluyeron) son de otra especie, como el de la golpista defensora de militares condenados por delitos de lesa humanidad, Cecilia Pando, quien seguro se sintió identificada cuando Moyano (también desde TN) se refirió a "las mentiras" de las Abuelas de Plaza de Mayo reclamando para que los hijos adoptados en forma irregular de Ernestina de Noble, dueña del multimedio, se hicieran los análisis de ADN, luego de negarse en forma sistemática durante 10 años.
El tiempo dirá si esta "pelea" con el gobierno es por el poder de alguien que aspira a ocupar el más alto lugar en la política, si es por autéticos reclamos sectoriales o si es resultado de una "pelea" hacia adentro de la Confederación General del Trabajo, donde viene perdiendo predicamento desde hace bastante tiempo y de manera inexorable. Sobre todo luego del escaso apoyo obtenido para el paro de hoy.
En cuanto a la "pelea" que supuestamente enfrenta a Moyano con la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner, Moyano se olvida que mientras él defiende a su sector, la Presidenta nos defiende a todos. Y mientras él se transforma en un patotero desmemoriado, Cristina Fernández muestra cada día la tremenda estadista que conduce este país.
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