Desde el sorpresivo resultado del domingo 22/10/15 que desembocó en el
ballotage, venimos escuchando de todo sobre todo: conspiraciones, autocríticas, errores, traiciones, consuelos, resignaciones, broncas, pero sobre todo (una vez pasado el shock) QUÉ HACER o CÓMO SEGUIR de acá al 22/11, día en que el ballotage se llevará a cabo. Respecto de las estrategias, las hay variopintas y todas muy valiosas: convencer de a uno, juntarse para charlar con los vecinos, tocar timbres, convocatorias masivas para debatir, especies de "cabildo abierto", digamos, como el que hoy sábado 31/10 se llevó adelante en Parque Centenario
(Encuentro de porteños en apoyo a Scioli.) Sin embargo, las discrepancias acerca de las estrategias no están ausentes. Por supuesto que TODO SUMA, pero creo que en las críticas y análisis están quedando fuera algunas consideraciones. Y me atrevo a plantearlas aquí...

En la pecera, un buzo acaricia un tiburón.
Salir a convencer, charlar con los vecinos, con el cliente de la cola del súper o del banco, me parece una estrategia inteligente, porque nos pone en el lugar de exponer no sólo nuestra opinión sobre hechos concretos (que tanta gente desconoce), sino que nos permite brindar, justamente, alguna información a los interlocutores, y si aparece la discusión (no la pelea), contrargumentar también con datos concretos. Pero yo tuve mala suerte...
Me encontré con señoras que pedían golpe de estado (cuando fue la devaluación brusca de Enero/14)...
Con amigos queridos con los que era imposible siquiera hablar del tema porque no toleraban que tuviera una opinión distinta a la de ellos, y que terminaron alejándose...
Con conocidos y conocidas que, en cuanto presentaba un argumento diferente para oponerlo a un pensamiento cliché salido de la "usina Lanata-Clarín", me espetaban un supuesto "adoctrinamiento", o, peor, un pensamiento fanático... Es curioso que, lo que a veces empieza como una saludable discusión, se termina a partir de la descalificación, al tiempo que los argumentos también se terminan. Aclaro, por si hace falta, que por distintas razones que no viene al caso mencionar, no milito en ninguna agrupación. La defensa de mi pensamiento la planteo en las redes sociales o la plasmo en éste, mi blog. Creo que cada uno es libre de hacer lo que crea, donde quiera y pueda.
Con amigas y amigos que, en un primer momento, se mostraban afines no digo al pensamiento pero sí a las políticas kirchneristas, pero en cuanto la charla avanzaba, afloraba el "verdadero pensamiento", el vergonzante "Micky Vainilla" que muchos clasemedia llevan escondido, y que lo quieran o no, en algún momento aflora.
Tengo amigos y amigas que, en su propia casa, tienen tremendas discusiones con sus parientes cercanos, lectores fieles de Clarín o espectadores de TN, con los cuales jamás llegan a ponerse de acuerdo. Las anécdotas sobre olvidables cenas familiares, por ejemplo, (en especial, en las Fiestas) y que sirvió para que algún periodista-operador bautizara "la grieta". Recuerdo la anécdota contada por el mismísimo Ministro Axel Kicillof: cuando Clarín publicó la falsa noticia del sueldo exorbitante del ministro (en simultáneo con las discusiones paritarias en las que se pedía prudencia...), no sólo recibió por la calle (porque él camina por la calle como cualquier vecino...) el epíteto de CORRUPTO, sino que su pariente lo llamó para preguntarle si lo que decía Clarín era CIERTO...
Mi duda es: si resulta tan difícil convencer a alguien cercano, amigo, pariente, padre, hijo... ¿Cómo tener éxito con un extraño? Pero supongamos que, con todas estas advertencias, algunos o muchos tuvieron éxito... ¡Bien por ellos, y por todos!
Pero esta idea de las discusiones, endogámicas o exogámicas, no se cierra con QUÉ es lo mejor para hacer, porque a pesar de que aflora la conocida frase "pescar en la pecera" para referirse a las discusiones entre nosotros, los que pensamos más o menos igual, resulta que esta "pecera" no es tan homogénea ni todos coincidimos en todo, y mucho menos... todos votamos al candidato del Proyecto...
Porque...
En la última elección (la del 22/10) que desembocó en el ballotage, el candidato obtuvo un porcentaje del 36 y pico %, y Cristina Fernández en su 2ª elección había alcanzado el escalofriante porcentaje de 55, según el escrutinio definitivo. Está bien. Las circunstancias son otras, pasaron 12 años de gobiernos kirchneristas y Daniel Scioli (el candidato) no es Cristina. Pero...
¿Cuántos millones representan el 55% del electorado? Y...
¿cuántos de esos millones forman parte de algunos de los grupos de los que nosotros, los kirchneristas, formamos parte?
¿Cuántos de nosotros tenemos entre nuestros "amigos" o "seguidores" a muchos de esos que, en algún momento, formaron parte de ese 55%?
¿Cuántos de esos, el 22/10, votaron OTRA opción (Massa, Macri) disconformes con la "cadena", con el descuento del Impuesto a los Altos Ingresos (mal llamado "ganancias", que se efectúa a quienes no sólo tienen trabajo registrado sino ingresos importantes)?
¿Cuántos de esos que despotrican contra ese impuesto, apenas cobran salen corriendo a comprar dólares que luego meten bajo el colchón sacándolo del circuito de la economía, sólo para "preservarse" de la supuesta devaluación que, según la Derecha mediática, sí o sí tendrá que hacer el próximo gobierno?
¿Cuántos de nuestros contactos están encantados con los cantos de sirena de levantar el "cepo" cambiario, no porque ahora no pueda comprar dólares, sino que porque ahora tiene que demostrar que puede hacerlo, y para que dicha compra sea algo legal, que el Estado pueda contabilizar, como corresponde a un Estado responsable...?
¿Cuántos de estos amigos o seguidores no terminaron creyéndose el "relato" de la Derecha opositora acerca de que TODO ESTÁ MAL, que la economía es un desastre, que hay que arreglar con los Buitres como sea porque el país necesita "volver al mercado", etc. etc. etc.
¿Cuántos, finalmente, se convencieron de que Cristina es una dictadora, que mandó matar al fiscal Nisman y que embiste contra la Justicia porque quiere quedar impune... a pesar de que nada luego se demuestra en la justicia, y Cristina no es candidata A NADA, justo lo contrario a los que decían que "buscaba fueros para zafar de ir presa"...?
Pero claro... Si estos contactos saben qué y cómo pensamos, casi con seguridad NO van a decir que votaron a tal o cual, diferente al candidato K, porque sienten vergüenza (como pasaba con el voto vergonzante a Menem) o porque eligen no confrontarnos...Como sea, esa enorme cantidad de conocidos-desconocidos en su pensamiento forman parte de NUESTRO círculo, y por lo tanto...
no me parece nada mal, pero NADA MAL, que lean nuestros comentarios, compartan nuestros videos o fotografías, que lean los enlaces que compartimos, porque no sólo estaremos expresándonos nosotros mismos con todo eso que compartimos. Estaremos ayudando a pensar también a esa enorme masa de "desilusionados" o "enojados" con el Proyecto que, alguna vez se enamoraron pero ahora lo dejaron a un costado como a una pelota vieja, y votaron a OTRO candidato. Sin tomar en cuenta que, si sólo se dejan llevar por esos enojos que los arrastran con el impulso, pueden estar hipotecando el futuro, no sólo el de ellos y su familia. El de TODOS. Si lo hacen convencidos porque tienen razones contrastables con las nuestras, no deberían sentir vergüenza. Pero si la sienten, es que nosotros tenemos razón.
A seguir compartiendo entonces, porque si nos sirve a nosotros para expresarnos y pensar juntos, mucho más les va a servir a ellos. Para que sigamos estando juntos, pero de verdad.
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